Artículo: La inmunidad de los peces
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La inmunidad es un mecanismo natural de defensa que se refiere a la capacidad de un organismo para producir determinadas reacciones ante la introducción de un material biológico extraño en el organismo. En los peces, el sistema inmunitario se constituye en la sangre, la piel (la mucosa protectora cutánea o externa), y la mucosa gastrointestinal que recubre el tracto digestivo y que posee un pH tan bajo que impide la proliferación de cualquier microorganismo ajeno al sistema digestivo.
Aquellos organismos invasores frente a los que actúa el sistema inmunitario reciben el nombre de antígenos, y los organismos creados por el sistema inmunitario encargados de combatirlos se denominan anticuerpos.
La inmunidad puede ser de dos tipos: natural y adquirida. La inmunidad natural es la resistencia que presenta el organismo frente a una enfermedad específica sin haber tomado contacto con ella previamente. Este tipo de inmunidad está determinada por la herencia genética, la edad, el sexo, la nutrición y las condiciones medioambientales.
La inmunidad adquirida, a su vez, puede ser natural si el individuo la adquiere por haber tomado contacto con el agente causal, o artificial si se adquiere mediente la introducción de antígenos atenuados en el organismo para producir los correspondientes anticuerpos.
Esto supone, en el caso particular de los peces, que se debe prestar una atención importante a las características del agua, la temperatura y la nutrición, y más aún para nuestros alevines, para que puedan desarrollar correctamente su sistema inmunológico.
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