Pues va así:
La Marsilea sí está emergida (esos bonitos tréboles de cuatro hojas), la Lilaeopsis (que ha poblado toda la superficie del cacharro) sigue bajo agua. Cada dos o tres días renuevo al agua (un rato en el bidé bajo un chorrito de agua). No abono, se nutre sólo de la tierra.
Otra perspectiva:
Nota: este cacharro en la terraza es el bebedero oficial de los gorriones de mi calle.