Hola:
Si Rafa, pero eso no vale.

Eso es una visión muy conformista.
Evidentemente está muy bien, peor sería que no hubiese ninguna tienda decente y tuviesemos que traer el material de importación, pero no hay que conformarse con lo que tenemos y debemos de aspirar a más.
Yo, bueno, como un poco ya he dicho creo que el problema es fundamentalmente cultural o socio-cultural. No se ahora mismo como calificarlo.
Aquí la inmensa mayoría de la gente vive de apariencias.
Hay dos tipos fundamentales de personas. Los que viven para si y encuentran satisfacción personal en las cosas que hacen. Estos son creadores y aunque a veces se puede tener cierta dosis de vanidad y gustarte que se reconozcan tus logros, el motivo es que haces algo porque te gusta y disfrutas con ello. Puede ser tener un acuario precioso, pintar, escribir, tocar la guitarra en un grupo de Heavy Metal o viajar.
Pero hay otro tipo de personas que viven para los demás. No hacen las cosas por satisfacción personal, sino por aparentar, por subir su autoestima maltrecha.
Mucha gente se compra un acuario, no para disfrutarlo, sino para enseñarlo.
Estoy recordando ahora un caso de un conocido, que sin tener la más remota idea montó un 300 y me vino con aires de esperto acuariofilo porque tenía discos. En realidad lo que quería es darse importancia, porque solo había que hablar cinco minutos con él para darse uno cuenta de que no tenía ni la más remota idea de lo que estaba diciendo.
Al año ya no tenía el acuario. Cuando le pregunto por él escurre el bulto me sale por los Cerros de Ubeda y cambia de tema. De esos hay muchísimos y son los que sustentan el negocio. Los que exprimen las tiendas sacacuartos.
Pero eso se convierte en un circulo vicioso, porque resulta que una persona que quiere montar un acuario y que podría ser potencialmente un buen aficionado, topa para su desgracia con una de estas tiendas. Allí le engañan, le sacan el dinero, le llevan su acuario a la catástrofe y puede ser que encuentre un sitio como este y abra los ojos, o puede ser que no. Y desesperado acabe por abandonar, lo que probablemente hubiese podido ser una gran afición que le hubiese reportado grandes satisfacciones. Eso es una grave perdida que no debería producirse.
El problema es:
¿Como podemos evitar que eso suceda?
Es difícil. Porque las tiendas buenas normalmente son pequeños comercios regidos por aficionados que decidieron en un momento determinado dedicarse a la acuariofilia de manera profesional. Y estos no pueden competir con las grandes cadenas de distribución.
No pueden competir en precio, pero si en calidad. Pero el novato no entiende de calidad y es muy difícil explicarselo.
Luego están esas cosas como lo de que los peces dan mala suerte. Eso confirma mi teoría del problema cultural.

Alucinamos con las tiendas de Alemania pero no solo en esto. Alucinas con una tienda de guitarras en Alemania, alucinas con los coches alemanes.
Aunque nos cueste reconocerlo somos un pais muy atrasado en todos los aspectos.
Un saludo.